viernes, 25 de marzo de 2011

NUDO CIEGO

Democracia...
“Doctrina política favorable a la 
intervención del pueblo en el gobierno.”
Diccionario de la Lengua Española. 
Por: Parzifal
La apertura con que cuentan el día de hoy los medios de comunicación los coloca en el escalafón más alto en lo que ha libertad de expresión se refiere en la historia de las comunicaciones en este país. Hoy se puede criticar, casi sin censura, cada uno de los actos públicos de que los que son protagonistas los políticos, figuras públicas, autoridades y público en general. Hoy es común que en televisión abierta no falte algún conductor -misógino y descarado-, capaz de denostar con su muy particular estilo las acciones de los actores de la escena política que son fuente de las notas del momento. Hoy, la denuncia pública de los medios es abierta y bien fundamentada. Los reportajes, columnas, artículos y notas periodísticas que podemos conocer en los diferentes medios de comunicación ofrecen al ciudadano los elementos necesarios para hacerse de un criterio acerca de la situación que prevalece en los diferentes espacios de la vida pública. Escuchamos, vemos y leemos de actos de corrupción que se comenten con descaro en diversas instituciones públicas y privadas, somos sabedores de que existen funcionarios públicos que han amasado fortunas bajo el cobijo de un puesto otorgado por elección popular, somos objeto de actos de extorsión y corruptelas por parte de las autoridades y el crimen organizado. Todos estos actos sucedían en el seno de la clandestinidad y ahí debían mantenerse. Las herramientas tecnológicas que de a poco nos invitan al mudo de lo inmediato han servido para robarle terreno paulatinamente a la clandestinidad y ofrecer al mundo una visión más cercana a nuestra realidad. 
Lo que antes era sólo un rumor, una voz sin sustento; el día de hoy tiene cara, nombre y apellido. Y es en este espacio mundano que coexistimos con un “Señor de las Ligas” que tienen lazos muy directos -hasta podríamos llamar íntimos- con la Secretaria General del PRD. Y coexistimos con un tal “Juanito” que fue capaz de venderse, negarse, quejarse, amenazar con regresar y volverse a vender. La política lo perdona todo, sin importar el color del partido, mientras se siga llevando agua al molino propio. Pero... ¿Y nosotros? Rememorando alguna definición aristotélica del hombre que reza que no somos más que un “Zoon Politikón” y que es a partir de nuestra propia naturaleza que nace la necesidad de vivir en sociedad y con ello una gran capacidad de perdonar. Aunque solo perdonamos aquello que nuestros paradigmas nos lo permiten. Es claro que el daño que le hacen los políticos corruptos a la sociedad es visto como un mal necesario, como algo que resulta inherente a la condición política del individuo pero que mientras nos obsequie una administración pública con evidentes beneficios sociales, lo demás es lo de menos. Y es así que los políticos son recibidos en los lugares a donde llegan con bombo y platillo, son ovacionados, las mujeres acuden veloces al llamado para besarlos y abrazarlos, ellos adquieren una actitud mesiánica y con una guirnalda de flores adornando su testa, agradecen todas esas muestras con una humildad superlativa. Y a pesar de lo que vemos en las noticias, a pesar de lo que nos muestran los diarios, a pesar de lo que hoy se exhibe en los diversos medios de comunicación, los adoramos. Hoy puede estar en el ojo del huracán un político pero nuestra cultura social nos hace verlos como una especie de individuos alejados de nuestro entorno y que, al igual que el propio mesías, vienen a obsequiarnos algún beneficio que, por cierto, no sale jamás de sus bolsillos. Los elegimos democráticamente para que administren los recursos del estado, no hay encargo más cercano al servicio del pueblo que una encomienda pública, reciben un sueldo suficiente para sobrevivir, los recursos que deben administrar son los dineros generados por el mismo pueblo que los eligió. Hoy puede estar en prisión una persona que hurtó doscientos pesos, eso sí que resulta imperdonable. 
parzifal.mx@gmail.com

viernes, 18 de marzo de 2011

NUDO CIEGO

Pompa y circunstancia...

“Adiós al relincho del corcel de batalla,
al tambor que conmueve el espíritu,
al pífano que perfora los oídos,
a la bandera real y todas sus cualidades,
orgullo, pompa y circunstancia de la gloriosa guerra.”
Otelo, Acto III, Shakespeare. 
Por: Parzifal
El sol es apenas un vislumbre de la claridad que circundará la mañana. Hace escasos minutos que la luna se ha vestido de descanso y su ausencia es el exordio de la jornada que se prevé singular. La humedad se condensa en los cristales; calladamente, la ventana llora. El tiempo no se detiene, los segundos no cejan en su necio afán de prevalecer en su paso inexorable, de perseguir al precedente y alejarse del antecesor en una carrera finita que encuentra en este día su meta. Todo está dispuesto y en su lugar, la simetría del momento contrasta con la certeza de que el cambio es la única constante de la vida. 
Miguel Angel Osorio sale al encuentro con su destino como cada mañana desde hace seis años, con el primer paso fuera de su morada la maquinaria de la cual él es el eje empieza su marcha y de a poco se expande fuera del ámbito inicial, multiplica su alcance y detona la acción de cientos de individuos que vibran al unísono en diversos puntos geométricos. Su primer círculo lo conforman los elementos de ayudantía, un equipo multidisciplinario de expertos que se amalgaman con el mandatario para funcionar como un sólo individuo con decenas de ojos, decenas de oídos, decenas de manos. Miguel Angel decide manejar el vehículo personalmente y se enfila al Palacio de Gobierno con la acucia de quién ha decidido terminar la tarea con el mismo ánimo con el que la inició. 
El staff de Miguel Angel Osorio espera su llegada como es habitual. Sus colaboradores se aglutinan ante su presencia con los reportes de llamadas, mensajes de felicitación, obsequios, solicitudes de audiencia y la agenda del día. El timbre de los teléfonos no cesa y el área correctamente organizada se empeña en ofrecer una respuesta a cada interrogante. El despacho del gobernador es un espacio reservado al que sólo tienen acceso un número reducido de personas. Es el lugar donde ha reflexionado respecto de los temas álgidos de su gobierno y donde ha  construido las soluciones que le han sido demandas por el colectivo al cual sirve. Como cada mañana, la cocina le tiene listo un plato con frutas de la estación cuidadosamente envuelto en polipapel. La responsable de la cocina espera le confirmen si será necesario preparar algún alimento adicional, ella tiene listo los ingredientes para la elaboración de unas quesadillas, yogur de fresa con cereal y jugo de naranja; es sabedora de las preferencias del mandatario y su gusto por la cocina mexicana. Por la tarde, y si la ocasión lo permite, tiene intención de ofrecerle un platillo especialmente aderezado con picante, a manera de corolario tras haber servido para él desde su trinchera. Se le informa que no es necesario ningún alimento adicional, el Gobernador conviene en que la fruta es suficiente.
Pide a sus colaboradores le dejen un momento a solas en su oficina; aprovecha para realizar una última reflexión acerca de los recientes seis años, definitivamente el balance es bueno, los datos duros no mienten, la percepción popular le favorece, el trabajo es evidente y el resultado de los compromisos con Hidalgo ha rebasado cualquier expectativa. Sonríe, se siente satisfecho. Con paso lento camina alrededor de la mesa de juntas contigua a su escritorio. El azul turquesa de la alfombra favorece la experiencia de la travesía intimista al pasado. Trae a la memoria cada una de las decisiones que fueron tomadas en ese mismo sitio para beneficio del pueblo, de su pueblo. Una sombra de duda se posa en sus pensamientos.
Alejandro se acerca para señalarle que es hora de partir al Congreso del Estado, todo está dispuesto de acuerdo a su indicación. Miguel Angel Osorio asiente con la cabeza y agradece con una sonrisa. Se alista para partir, obsequia una última ojeada al que fuera su centro de operaciones, se despide. Aborda el ascensor exclusivo para su uso y abandona el recinto. 
En unos momentos deberá concretar el cambio de estafeta al Gobernador entrante, Francisco Olvera Ruíz. Con ello se cierra un capítulo más de la historia del Estado de Hidalgo, sin duda, uno de los más recordados.

viernes, 11 de marzo de 2011

NUDO CIEGO

Presunto culpable, el fenómeno...
“El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan.”
Pablo Neruda. 
Por: Parzifal
Los pilares del desarrollo social de nuestra nación debieran ser la economía, salud, derechos humanos, medio ambiente, vivienda, impartición de justicia y educación. Cualquier esfuerzo por potenciar el capital humano y social sin tener en cuenta cualquiera de estos rubros impide un desarrollo social sostenible y ubica al estado en una posición lejana a la de consolidar el bienestar social integral anhelado por todos. La primitiva costumbre de realizar esfuerzos aislados sólo ofrece paliativos ante una problemática específica de la sociedad, la consecuencia es que los temas de verdadera importancia para el desarrollo nacional, aquellos que podrían sacarnos del subdesarrollo, siguen durmiendo bajo el cobijo de la corrupción, intereses particulares y el crimen organizado.
La película “Presunto Culpable” ofrece un retrato de las grandes y terribles deficiencias con que cuenta nuestro aparato penal. Ni la película, ni sus realizadores pretenden establecer un juicio acerca de las condiciones que prevalecen en lo que ha impartición de justicia se refiere, no pretenden inducir al contraste entre lo bueno que se hace y lo malo que se practica, y no debieran de hacerlo; su objetivo es mostrar al espectador las evidencias de una serie de malas prácticas, perfectamente identificadas, que pueden cambiar radicalmente la vida de un hombre más allá de su presunta culpabilidad o inocencia. 
Hoy la película se ha convertido en todo un fenómeno social. A pesar de los esfuerzos por evitar su proyección, la división de opiniones que ha desatado inclusive entre las autoridades de los diferentes ámbitos y jurisdicciones del ramo penal, ha sido suficiente para que logre su permanencia en las salas de cine nacionales. La película se ubica en el ojo del huracán y con ello inicia la vorágine del cambio. Marcelo Ebrad ofreció promover los ajustes necesarios al marco jurídico actual de manera que la Asamblea de Representantes del Distrito Federal modifique dicho marco y sea posible utilizar cámaras para que filmen (no que transmitan en televisión) cada uno de los juicios y hacer que dichas filmaciones se incorporen como un elemento adicional de cada expediente judicial. Sin embargo, y sin ningún afán de restarle mérito a dicha propuesta y las que vengan, esta condición no es más que un paliativo que no va a resolver el mayor de los problemas. La falta de profesionalismo por parte de las autoridades, el escaso conocimiento de las leyes y el dinero como elemento que inclina la balanza de la justicia hacia uno u otro lado, son sólo la mitad de los problemas. La otra mitad recae en los sistemas educativos nacionales y que vienen a rematar en el ciudadano. La educación que recibimos en la escuela no nos permite conocer los aspectos fundamentales que debe guardar un estado de derecho, no conocemos nuestras garantías individuales, no sabemos como dirigirnos a una autoridad judicial, menos aún tenemos idea de los procedimientos que se deben seguir en una sala penal; ese desconocimiento nos ubica en una posición más vulnerable que tener que enfrentarnos ante cualquier juez injusto, ante cualquier agente del ministerio público falto de profesionalismo o ante cualquier policía judicial corrupto. El desconocimiento de la ley es la ventaja que tienen las malas autoridades sobre nosotros, usan ese factor como elemento que les permite dirigir las causas a su conveniencia. 
El estado de derecho es un factor indispensable para lograr un desarrollo social sostenible, para evolucionar como sociedad y alejarnos del subdesarrollo. Si no podemos confiar en las autoridades responsables de la impartición de justicia porque son el pináculo de la corrupción y la mediocridad ¿quién puede ofrecernos el respeto fundamental a nuestras garantías individuales?
Apéndice.
El montaje por parte de la AFI de la captura de Florence Cassez es el lado opuesto de la moneda, se realiza una filmación donde se simula una condición ideal que sirva de precedente de un caso aparentemente concreto. Florence Cassez se queja de que en el proceso que enfrenta se han violado varias de sus garantías individuales además de que existen una serie de omisiones e irregularidades en la integración de su expediente. ¿Será posible?